La Teoría de los Marcos Relacionales (TMR) explica la cognición humana como respuesta relacional derivada arbitrariamente aplicable y ofrece una cuenta funcional de la rumiación como derivación combinatoria con transformación de funciones aversivas. Este artículo identifica un punto ciego: la teoría formaliza qué funciones se transforman, pero no distingue el registro funcional de esa transformación —el umbral en que una relación derivada deja de portar funciones evaluativas y adquiere funciones cuasi-perceptuales.
Proponemos denominar a ese cruce ignición eidética y mostramos que su mecanismo es descriptible en el procesamiento predictivo como sobreponderación de la precisión de priors derivados. Identificamos, además, una segunda condición: el control contextual endógeno, en que la red relacional se convierte en su propio contexto y el bucle deja de requerir input del mundo.
Formalizamos el operador ARR (Apofenia Relacional Recursiva) como el ρ(Wt), radio espectral del subgrafo relacional de amenaza construido desde habla espontánea, cuyo régimen supercrítico (ρ≥1) indexa el atractor apofénico y cuya deriva constituye una señal de alerta temprana.
Sometemos el modelo a una simulación agéntica (400 agentes, 72 h) diseñada para poder fallar. Una ablación que desacopla la ignición reduce las crisis de 377 a 6 episodios; el radio espectral anticipa las crisis agudas con mediana de 9.6 h; emergen dos regímenes (crónico 27% / agudo 73%); y el modelo reproduce, sin ajuste, tres de los cuatro rasgos de la curva biosocial de Linehan (1993), incluido el retorno lento a la línea base, identificado con el enlentecimiento crítico.